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Cada semana leeremos un cuento o un poema de algún autor hispano.
Te invito a participar de la siguiente manera:
1. Escoge un cuento, poema, o ensayo de la lista de autores que aparece en la columna del lado derecho del blog. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
2. Después de leer el material elegido, crea una historia usando las ocho palabras que el grupo ¡ Y qué me cuentas! escogió en clase, o escoge otras ocho palabras de la lectura que quieras practicar. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
3. Sube tu historia usando el enlace de comentarios ("comments"). Lo encontrarás al final de cada lectura.
No temas cometer errores en tu historia. Yo estoy aquí para ayudarte. Tan pronto subas tu historia, yo te mandaré mis comentarios.
¿Estás listo? ¡ Adelante!

Escuchen los ipods de ¡Y qué me cuentas!

Este video muestra el momento en el que los estudiantes de ¡Y qué me cuentas! crean una historia usando ocho palabras extraídas de un cuento previamente leído en clase.

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Recomendación al Gobierno de México por parte del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (CCIME) durante su XVII reunión ordinaria.

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Saturday, February 18, 2017

"El verano feliz de la señora Forbes" de Gabriel García Márquez


El verano feliz de la señora Forbes
Doce cuentos peregrinos (1992)

Gabriel García Márquez
Aracataca, Colombia 1928 

Por la tarde, de regreso a casa, encontramos una enorme serpiente de mar clavada por el cuello en el marco de la puerta, y era negra y fosforescente y parecía un maleficio de gitanos, con los ojos todavía vivos y los dientes de serrucho en las mandíbulas despernancadas. Yo andaba entonces por los nueve años, y sentí un terror tan intenso ante aquella aparición de delirio, que se me cerró la voz. Pero mi hermano, que era dos años menor que yo, soltó los tanques de oxígeno, las máscaras y las aletas de nadar y salió huyendo con un grito de espanto. La señora Forbes lo oyó desde la tortuosa escalera de piedras que trepaba por los arrecifes desde el embarcadero hasta la casa, y nos alcanzó, acezante y lívida, pero le bastó con ver al animal crucificado en la puerta para comprender la causa de nuestro horror. Ella solía decir que cuando dos niños están juntos ambos son culpables de lo que cada uno hace por separado, de modo que nos reprendió a ambos por los gritos de mi hermano, y nos siguió recriminando nuestra falta de dominio. Habló en alemán, y no en inglés, como lo establecía su contrato de institutriz, tal vez porque también ella estaba asustada y se resistía a admitirlo. Pero tan pronto como recobró el aliento volvió a su inglés pedregoso y a su obsesión pedagógica.
—Es una murena helena —nos dijo—, así llamada porque fue un animal sagrado para los griegos antiguos.
Oreste, el muchacho nativo que nos enseñaba a nadar en aguas profundas, apareció de pronto detrás

Sunday, February 12, 2017

"Génesis, 2" de Marco Denevi


Génesis, 2
Marco Denevi

Imaginad que un día estalla una guerra atómica. Los hombres y las ciudades desaparecen. Toda la tierra es como un vasto desierto calcinado. Pero imaginad también que en cierta región sobreviva un niño, hijo de un jerarca de la civilización recién extinguida. El niño se alimenta de raíces y duerme en una caverna. Durante mucho tiempo, aturdido por el horror de la catástrofe, sólo sabe llorar y clamar por su padre. Después sus recuerdos se oscurecen, se disgregan, se vuelven arbitrarios y cambiantes como un sueño. Su terror se transforma en un vago miedo. A ratos recuerda, con indecible nostalgia, el mundo ordenado y abrigado donde su padre le sonreía o lo amonestaba, o ascendía (en una nave espacial) envuelto en fuego y en estrépito hasta perderse entre las nubes. Entonces, loco de soledad, cae de rodillas e improvisa una oración, un cántico de lamento. Entretanto la tierra reverdece: de nuevo brota la vegetación, las plantas se cubren de flores, los árboles se cargan de frutos. El niño, convertido en un muchacho, comienza a explorar la comarca. Un día ve un ave. Otro día ve un lobo. Otro día, inesperadamente, se halla frente a una joven de su edad que, lo mismo que él, ha sobrevivido a los estragos de la guerra nuclear. Se miran, se toman de la mano: ya están a salvo de la soledad. Balbucean sus respectivos idiomas, con cuyos restos forman un nuevo idioma. Se llaman, a sí mismos, Hombre y Mujer. Tienen hijos. Varios miles de años más tarde una religión se habrá propagado entre los descendientes de ese Hombre y de esa Mujer, con el padre del Hombre como Dios y el recuerdo de la civilización anterior a la guerra como un Paraíso perdido.

Saturday, February 4, 2017

"La montaña: de Enrique Anderson Imbert

 La montaña

 Enrique Anderson Imbert
(Argentina)
1910-2000
(Cuento breve)

El niño empezó a trepar por el corpachón de su padre, que estaba amodorrado en la butaca, en medio de la gran siesta, en medio del gran patio. Al sentirlo, el padre, sin abrir los ojos y sotorriéndose, se puso todo duro para ofrecer al juego del hijo una solidez de montaña. Y el niño lo fue escalando: se apoyaba en las estribaciones de las piernas, en el talud del pecho, en los brazos, en los hombros, inmóviles como rocas. Cuando llegó a la cima nevada de la cabeza, el niño no vio a nadie.
-¡Papá, papá! -llamó a punto de llorar.
Un viento frío soplaba allá en lo alto, y el niño, hundido en la nieve, quería caminar y no podía.
-¡Papá, papá!
El niño se echó a llorar, solo sobre el desolado pico de la montaña.

Thursday, February 2, 2017

Ejercicio de lectura y escritura de "Historia del guerrero y de la cautiva" de Jorge Luis Borges

Hola a todos,

Al parecer, el grupo Y... ¿qué me cuentas? en Austin Texas, decidió hacer un experimento. Realizaron un cuento tomando como base 16 palabras de dos cuentos, como pueden leer a continuación. Esta es la primera vez que se hace ese experimento (ya que normalmente solo se crea un cuento con ocho palabras de un cuento leído en clase). Aquí están las notas que la clase me envió. Incluí los enlaces a los otros cuentos para que puedan tener todo el contexto de este ejercicio.

El cuento que empezamos la semana pasada basado en ocho palabras de "Los vecinos de la principal derecha" de Enrique Jardiel Poncela es el siguiente"

Hacía un crepúsculo nublado cuando Tony y América entraron a una casa desalquilada que estaba embrujada. De pronto, se oyeron unos tacones tropezar. El niño murmuró a su amiga que su mamá había advertido de una casa con malos espíritus que enloquecían a sus habitantes. Pero siendo valientes, los niños se subieron al ascensor como quiera.
...continuará...

Ahora terminamos nuestro cuento con las ocho palabras que encontramos en “Historia del guerrero y de la cautiva” de Borges.)

(Para leer el cuento "Historia del guerrero y de la cautiva" de Jorge Luis Borges relacionado con este ejercicio, haga clic aquí.)

1. hediondez
2. espejo
3. cipreces
4. insondable
5. denominaba
6. baratijas
7. entreverado
8. desterrado

Al salir del ascensor, ellos se miraron en un espejo en la pared y surgió un hedor insondable que no podían denominar. Era el olor de los cipreces muertos en el patio.

Los niños encontraron unas baratijas entreveradas entre unas joyas de un fantasma desterrado de su antigua morada. Ellos querían las joyas pero tenían mucho miedo y escaparon por la puerta y corrieron hacia sus casas.

Ejercicio de lectura y escritura de Los vecinos del principal derecha” de Enrique Jardiel Poncela.

Para leer el cuento Los vecinos del principal derecha” de Enrique Jardiel Poncela relacionado con este ejercicio, haga clic aquí

Aquí está el cuento que escribimos el 25 de mayo, basado en vocabulario de “Los vecinos del principal derecha”
de Enrique Jardiel Poncela.

1. desalquilado
2. tropecé
3. tacones
4. murmurar
5. crepúsculo
6. enloquecer
7. ascensor
8. América


Hacía un crepúsculo nublado cuando Tony y América entraron a una casa desalquilada que estaba embrujada. De pronto, se oyeron unos tacones tropezar. El niño murmuró a su amiga que su mamá había advertido de una casa con malos espíritus que enloquecían a sus habitantes. Pero siendo valientes, los niños se subieron al ascensor como quiera.
...continuará...

Sunday, January 29, 2017

"Historia del guerrero y de la cautiva" de Jorge Luis Borges

Para leer el ejercicio de ocho palabras de este cuento, haga clic aquí

Jorge Luis Borges
(1899–1986)


Historia del guerrero y de la cautiva
(El Aleph, 1949)

En la página 278 del libro La poesía (Bari, 1942), Croce, abre­viando un texto latino del historiador Pablo el Diácono, narra la suerte y cita el epitafio de Droctulft; éstos me conmovieron singularmente, luego entendí por qué. Fue Droctulft un guerrero lombardo que en el asedio de Ravena abandonó a los suyos y murió defendiendo la ciudad que antes había atacado. Los raveneses le dieron sepultura en un templo y compusieron un epitafio en el que manifestaron su gratitud (“contespsit caros, dum nos amat ille, parentes”) y el peculiar contraste que se advertía entre la figura atroz de aquel bárbaro y su simplicidad y bondad:


Terribilis viste facies mente benignus,
Longaque robusto pectores barba fuit![1]


Tal es la historia del destino de Droctulft, bárbaro que murió defendiendo a Roma, o tal es el

"El otro yo" de Mario Benedetti


EL OTRO YO

Mario Benedetti 

Uruguay

1920-2009

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Monday, January 23, 2017

Ejercicio de lectura y escritura de "Los chicos" de Ana María Matute

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio, haga clic aquí

Cuento escrito por nuestro grupo de “¿Y qué me cuentas?” en Austin, TX, el 18 de enero, 2017

Nuestras ocho palabras:

1) salpicaduras

2) golpear

3) topacio

4) prado

5) chicos

6) carretera

7) crujiente

8) andrajo


Cuento:

Los chicos andrajosos caminaban por el prado hacia la carretera. El topacio del cielo les alegraba el camino cuando de repente pisaron algo crujiente. Pero no eran hojas, eran salpicaduras de metal golpeándoles en los brazos....

(Aquí se nos acabó el tiempo. A ver quién se disponga a agregar más al cuento.) ☺ on "Los chicos" de Ana María Matute

"El suicida" de Enrique Anderson Imbert


EL SUICIDA
Enrique Anderson Imbert
(Argentina, 1910-2000)

Al pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó.

Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno.

¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis y bebió otro vaso. Se acostó de nuevo. Otra hora. No moría. Entonces disparó su revólver contra la sien. ¿Qué broma era ésa? Alguien -¿pero quién, cuándo?- alguien le había cambiado el veneno por agua, las balas por cartuchos de fogueo. Disparó contra la sien las otras cuatro balas. Inútil. Cerró la Biblia, recogió las cartas y salió del cuarto en momentos en que el dueño del hotel, mucamos y curiosos acudían alarmados por el estruendo de los cinco estampidos.

Al llegar a su casa se encontró con su mujer envenenada y con sus cinco hijos en el suelo, cada uno con un balazo en la sien.

Tomó el cuchillo de la cocina, se desnudó el vientre y se fue dando cuchilladas. La hoja se hundía en las carnes blandas y luego salía limpia como del agua. Las carnes recobraban su lisitud como el agua después que le pescan el pez.

Se derramó nafta en la ropa y los fósforos se apagaban chirriando.

Corrió hacia el balcón y antes de tirarse pudo ver en la calle el tendal de hombres y mujeres desangrándose por los vientres acuchillados, entre las llamas de la ciudad incendiada.

Tuesday, November 8, 2016

"El brujo" canción interpretada por la orquesta Billo´s Caracas Boys


Para escuchar la canción El Brujo de la orquesta Billo´s Caracas Boys (1977) y leer la letra de la canción, hagan clic aquí.

"El General hace un lindo cadáver" de Enrique Anderson Imbert


El General hace un lindo cadáver
Enrique Anderson Imbert

En un lugar de Sudamérica, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un cirujano cincuentón, tan rico que no necesitaba trabajar. En los ratos de ocio, que eran los más del año, se daba a leer novelas de detectives. Se enfrascó tanto en su lectura que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro y los días de turbio en turbio; y así del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro de manera que perdió el juicio. Se le llenó la fantasía de todo aquello que leía en los libros; y vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, y fue que, picado porque en todas las novelas que leía la justicia acababa siempre por descubrir al delincuente, decidió cometer un crimen tan perfecto que a él sí que no lo descubrieran.
Alfonso Quiroga — que así se llamaba nuestro héroe — era recio de cuerpo y ágil de piernas, pero la cabeza lo avejentaba: calvete, arrugado, con gafas de miope y un bigotazo gris. Vivía en una hermosa quinta, en las afueras de la ciudad, sin más compañía que la de su servidumbre. Al frente se alzaban dos chalets. Aparente­mente gemelos — por dentro la disposición de las habitaciones era diferente—, estaban separados por el garage, ancho como para tres automóviles. En el chalet de la izquierda, que era donde anteriormente había ejercido la profesión, estaba instalado Quiroga. El de la derecha había quedado deshabitado desde que murieron sus hermanas. Al fondo de la huerta, en una casita enjalbegada de cal, se alojaban Bonifacia, una india ya muy vieja pero insustituible como cocinera, y los hijos de Bonifacia: Lucía, redondita y agraciada; Manuel, con la boca desfigurada por una coz; y la mujer de éste, Teresa, una apagada. Todavía más atrás de la casita había un rancho, arrendado por dos peones.

Monday, October 24, 2016

"La espera" de Jorge Luis Borges


La espera

Jorge Luis Borges

El coche lo dejó en el cuatro mil cuatro de esa calle del Noroeste. No habían dado las nueve de la mañana; el hombre notó con aprobación los manchados plátanos, el cuadrado de tierra al pie de cada uno, las decentes casas de balconcito, la farmacia contigua, los desvaídos rombos de la pinturería y ferretería. Un largo y ciego paredón de hospital cerraba la acera de enfrente; el sol reverberaba, más lejos, en unos invernáculos. El hombre pensó que esas cosas (ahora arbitrarias y casuales y en cualquier orden, como las que se ven en los sueños) serían con el tiempo, si Dios quisiera, invariables, necesarias y familiares. En la vidriera de la farmacia se leía en letras de loza: Breslauer, los judíos estaban desplazando a los italianos, que habían desplazado a los criollos. Mejor así; el hombre prefería no alternar con gente de su sangre.

Friday, September 2, 2016

Voces sin fronteras ejercicio de estudiantes d


Hola Ramón,


Hace unas semanas, después de leer un cuento del libro Voces sin fronteras, hicimos este ejercicio. Te lo mando para que veas que seguimos trabajando y divertiéndonos.

¡Espero que tú también estés divertiéndote mucho y disfrutando tu nueva ciudad!
Saludos y un abrazo,
Keatha

Nuestras palabras:
1.) alaridos
2.) espacio
3.) espiritual
4.) reencarnar
5.) picazón
6.) abonar
7.) primitivo
8.) anciano

Nuestro cuento:

Había un anciano que vivía en un espacio primitivo con su perro. El perro siempre sufría de picazones porque tenía muchas pulgas. Sus alaridos molestaban a la gente espiritual que rezaba en la iglesia de al lado. Esa gente decía que las pulgas iban a reencarnarse como perros, para abonar sus pecados.

Pedro Navaja de Ruben Blades



Letra de Pedro Navaja (1978)
Por Rubén Blades (Panamá, 1948)

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar 
con el tumba'o que tienen los guapos al caminar, 
las manos siempre en los bolsillos de su gabán 
pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal. 
Usa sombrero de ala ancha de medio la'o 
y zapatillas por si hay problemas salir vola'o
lentes oscuros pa' que no sepan que está mirando 
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando. 

Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer 
va recorriendo la acera entera por quinta vez 
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar 
que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar. 

Un carro pasa muy despacito por la avenida, 
no tiene marcas pero to's saben que es policía. 
Pedro Navaja, las manos siempre dentro del gabán 
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar. 

Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina, 
no se ve un alma, está desierta to'a la avenida, 
cuando de pronto esa mujer sale del zaguán 
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán. 

Mira pa' un lado, mira pa'l otro y no ve a nadie 
y a la carrera pero sin ruido cruza la calle 
y mientras tanto en la otra acera esa mujer 
refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer. 

Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver,
esa mujer,
y va a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe, 
un 38 Smith and Wesson del especial 
que carga encima pa' que la libre de todo mal

Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima, 
el diente de oro iba alumbrando to´a la avenida, 
mientras reía el puñal hundía sin compasión 
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón.

Y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía a esa mujer 
que revolver en mano y de muerte herida a él le decía: 
"Yo que pensaba hoy no es mi día, estoy sal'á
pero Pedro Navaja, tú estás peor, no estás en n'á'". 

Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió, 
no hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie lloró, 
sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezó, 
cogió el revólver, el puñal, dos pesos y se marchó. 

Y tropezando, se fue cantando desafinao 
el coro que aquí les traje, y da el mensaje de mi canción: 
la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios, 
Pedro Navaja matón de esquina, 
quien a hierro mata a hierro termina... 

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios. 
Maleante pescador, al anzuelo que tiraste, 
en vez de una sardina un tiburón enganchaste. 
I like to live in America

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios. 
ocho millones de historias tiene la ciudad de Nueva York. 

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios. 
Como decía mi abuelita: 
El que de último ríe se ríe mejor
I like to live in America

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios. 
Cuando lo manda el destino
no lo cambia ni el más bravo, 
si naciste pa' martillo del cielo te caen los clavos
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
En barrio de guapos cuidado en la acera
Cuidao camará que el que no corre vuela
Como en una novela de Kafka,
el borracho dobló por el callejón.

Poema # 15 de Pablo Neruda

Poema #15
Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Poema declamado por Pablo Neruda


Poema interpretado en tango

Romance Sonámbulo, de Federico García Lorca


Romance Sonámbulo
Federico García Lorca


A Gloria Giner
y a Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde. 
Verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar 
y el caballo en la montaña. 
Con la sombra en la cintura 
ella sueña en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
con ojos de fría plata. 
Verde que te quiero verde. 
Bajo la luna gitana, 
las cosas le están mirando 
y ella no puede mirarlas.

Elis Regina & Tom Jobim - Aguas de Março (subtítulos castellano y portu...



Letra de Aguas de Marzo por Antônio Carlos Jobim (1927-1994)


Es palo, es piedra, es el final de un camino
Es un resto de tocón, algo solitario
Es un casco de vidrio, es la vida, es el sol
Es la noche, es la muerte, es un lazo, un anzuelo

Es el palo-rosa del campo, un nudo en la madera
Caingá, candela, es Matita Pereira.
Es madera de viento, alud en barranco
Es misterio profundo, es el quiera o no quiera

Es el viento venteando, el fin de la ladera
Es la viga, es el vano, Fiesta de los tijerales
Es la lluvia lloviendo, la voz de la ribera
De las aguas de marzo, el fin del cansancio

Es el pie, es el suelo, es marcha caminera
Pajarito en la mano, piedra del tira-piedras.
Un ave en el cielo, un ave en el suelo
Un arroyo, una fuente
Un pedazo de pan

Es el fondo del pozo, es el fin del camino
En el rostro el disgusto, un poco solitario.
Es un tarugo, un clavo
Una punta, un punto
Una gota goteando
Una cuenta, un cuento

Es un pez, es un gesto
Es la plata brillando
Es luz de la mañana, un ladrillo llegando
Es la leña, es el día, es el fin de la huella
La botella de ron, un accidente en la carretera

Es el proyecto de casa, es el cuerpo en la cama
Es el coche atascado, es el barro, es el barro
Es un paso, es un puente
Es un sapo, una rana
Es un resto de campo en la luz de la mañana

Son las aguas de marzo cerrando el verano
Es la promesa de vida en tu corazón.

Es una culebra, es un palo, es Juan y José
Una espina en la mano, es un corte en el pie

Son las aguas de marzo cerrando el verano
La promesa de vida de tu corazón.

Es palo, es piedra, es el fin del camino
Es un resto de tocón, algo solitario
Es un paso, es un puente
Es un sapo, una rana
Es un bello horizonte, una fiebre terciana

Son las aguas de marzo cerrando el verano
La promesa de vida en tu corazón.

Palo, piedra, fin del camino
Resto, tocón, poco, solo.
Trozo, vidrio
Vida, sol, noche
Muerte, lazo, anzuelo

Son las aguas de marzo cerrando el verano
La promesa de vida en tu corazón.

Glosario

Tocón.- Parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie. La canción hace referencia a la soledad del tocón después de la época de tala.

Peroba.- Perobá o Palo Rosa, árbol típico de Sudamérica.

Caingá.- género de planta con flores; en concreto el nombre científico de la especie a la que corresponde la caingá es Moldenhawera floribunda.

Matita Pereira (Matitaperê).- nombre que recibe el cuco rayado, crespín o crispín en Brasil. A su vez relacionado con el folclore de Brasil a través del personaje Sací. Un joven con una sola pierna, negro o mulato, con agujeros en las palmas de sus manos, que fuma en pipa y usa una gorra mágica de color rojo para aparecer o desaparecer. Una criatura bromista que concederá deseos a todo aquel que sea capaz de arrebatarle su gorra. Este personaje es capaz de transformarse en el esquivo Matitaperê para escapar u ocultarse.

Festa da cumeeira.- conocida en Chile como la fiesta de los Tijerales; los tijerales son las vigas que nacen de las soleras de los muros y que se unen en la quilla o viga maestra de una construcción, conformando la estructura sobre la que irá la techumbre. Antes de que lleguen las lluvias, en las construcciones a las que hace referencia la canción, se debe dejar terminada la techumbre y, por tanto, los tijerales con su respectivo festejo. Jobim utiliza aquí el símbolo de esta fiesta (fiesta de la Cumeeira en Brasil) que celebra el fin del proceso de construcción del tejado de una casa.

Garrafa de cana.- hace referencia al ron de caña o cachaça. La botella de cachaça.

Bello horizonte.- Juega con ambigüedad de utilizar el término bello horizonte; Belo Horizonte es la capital del estado de Minas Gerais y, además, puede ser un horizonte bello, proporcionado por el cambio de estación y la llegada de las aguas.

En la penúltima estrofa, Elis y Tom cantan la canción cortando las palabras por la mitad. Por eso quizá suene distinto a lo que está escrito, pero esa es la letra correcta.

Glosario tomado de este blog: http://www.triolocria.com/tag/letra-aguas-de-marzo-traducida/

Monday, August 29, 2016

Ejercicio de lectura y escritura del poema "Preciosa y el aire" de Federico García Lorca

Hola a todos,

Miles de disculpas por tenerlos tan abandonados. El proceso del doctorado es intenso y--aunado a tener que cumplir con un trabajo 8 horas diarias--comprenderán que no tengo tiempo ni de respirar. La buena noticia es que acabo de iniciar el proceso de investigación/escritura de la tesis así que ahora sí tendré un poco más de tiempo para actualizar el blog. Por lo pronto, agrego el ejercicio que hizo el grupo "Y qué me cuentas" en Austin, Texas. Keatha, gracias por enviarlo.

Para leer el poema relacionado con este ejercicio, haga clic aquí

Las ocho palabras: (Preciosa y el aire)

1. viento
2. torres
3. glorieta
4. espada
5. ceñida
6. flauta
7. batir
8. ginebra

Nuestro cuento:

Cuando el viento soplaba, escuché el sonido de una flauta. Parecía venir de las ruinas de la vieja torre. Pero el sonido no eran flautas, eran las espadas viejas batidas por los soldados borrachos de ginebra.

La glorieta en frente de la torre hace un contraste grande con las ruinas y su muchedumbre de personas vestidas en su ropa ceñida.


Sigan escribiendo y creando sus propias historias :)

Ramón