INSTRUCCIONES PARA PARTICIPAR EN ESTE BLOG
Cada semana leeremos un cuento o un poema de algún autor hispano.
Te invito a participar de la siguiente manera:
1. Escoge un cuento, poema, o ensayo de la lista de autores que aparece en la columna del lado derecho del blog. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
2. Después de leer el material elegido, crea una historia usando las ocho palabras que el grupo ¿Y... qué me cuentas? escogió en clase, o escoge otras ocho palabras de la lectura que quieras practicar. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
3. Sube tu historia usando el enlace de comentarios ("comments"). Lo encontrarás al final de cada lectura.
No temas cometer errores en tu historia. Yo estoy aquí para ayudarte. Tan pronto subas tu historia, yo te mandaré mis comentarios.
¿Estás listo? ¡ Adelante!

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Y…¿qué me cuentas?

Este video muestra el momento en el que los estudiantes de

Y…¿qué me cuentas?

crean una historia usando ocho palabras extraídas de un cuento previamente leído en clase.

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Y…¿qué me cuentas?

Recomendación al Gobierno de México por parte del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (CCIME) durante su XVII reunión ordinaria.

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Sunday, September 23, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "Licantropía" de Enrique Anderson Imbert

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.

Keatha has left a new comment on your post ""Licantropía" de Enrique Anderson Imbert":

Gracias por subir este cuento, Ramón.

Me gustó porque al terminar la historia, el lector puede decidir si está de acuerdo o no con el narrador. También se puede relacionar el proceso de la metmorfosis con muchos cambios en individuos y en sistemas.

En nuestro grupo nos fijamos también en el uso de imágenes poderosas de Anderson Imbert.

Había mucha discusión y no nos dio tiempo para hacer nuestro cuento de las ocho palabras durante la reunión. A mí me inspira buscar ocho palabras y escribir algo. ¡A ver si alguno (o más) de nosotros lo consigue!

¡Saludos!

Tuesday, September 18, 2012

"Licantropía" de Enrique Anderson Imbert

Para leer el ejercicio de lectura y escritura de este cuento haga clic aquí.
Licantropía

Enrique Anderson Imbert

Me trepé al tren justo cuando arrancaba. Recorrí varios coches. ¡Repletos! ¿Qué pasaba ese día? ¿A todo el mundo se le había ocurrido viajar? Por fin descubrí un lugar desocupado. Con esfuerzo coloqué la valija en la red portaequipaje y dando un suspiro de alivio me dejé caer sobre el asiento. Sólo entonces advertí que tenía al frente, sentado también del lado de la ventanilla, nada menos que al banquero que vive en el departamento contiguo al mío.

Me sonrió ("¡qué dientes!", diría Caperucita Roja) y supongo que yo también le sonreí, aunque si lo hice fue sin ganas. A decir verdad, nuestra relación se reducía a saludarnos cuando por casualidad nos encontrábamos en la puerta del edificio o tomábamos juntos el ascensor. Yo no podía ignorar que él se dedicaba a los negocios porque una vez, después de felicitarme por el cuento fantástico que

Monday, September 17, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "Espuma y nada más" de Hernando Téllez

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí
Hola, Ramón,

Gracias por subir el cuento «Espuma y nada más» de Hernando Téllez al blog. Nos hizo pensar en «Un día de estos» de García Márquez y pudimos comparar dos situaciones semejantes y sus resultados distintos. También nuestro nuevo voluntario, José, nos ayudó mucho al darnos información interesante sobre el ambiente e historia relacionados con el cuento.

Escogimos estas ocho palabras para nuestro ejercicio de escribir un cuentito en forma grupal:

1. La espuma
2. La excursión
3. Aturdido
4. La faena
5. El pueblo
6. ¡Zas!
7. Persequir
8. La patilla

El cuento del grupo:
«De dónde vienen los delfines»

¡Zas! La flecha persiguió al hombre de la patilla larga. El arquero quería hacer la mejor faena de la excursión. Corrieron por el pueblo hasta llegar a la espuma del mar. Los dos estaban aturdidos y no sabían adonde correr; entonces saltaron sobre las olas para continuar la persecución nadando, y se convertieron en delfines.

Sunday, September 9, 2012

"Espuma y nada más" de Hernando Téllez

Para ver el ejercicio relacionado con esta lectura haga clic aquí.
Espuma y nada más

Hernando Téllez
(Colombia, 1908-1966)

No saludó al entrar. Yo estaba repasando sobre una badana la mejor de mis navajas. Y cuando lo reconocí me puse a temblar. Pero el no se dio cuenta. Para disimular continué repasando la hoja. La probé luego sobre la yema del dedo gordo y volví a mirarla contra la luz. En ese instante se quitaba el cinturón ribeteado de balas de donde pendía la funda de la pistola. Lo colgó de uno de los clavos del ropero y encima colocó el kepis. Volvió completamente el cuerpo para hablarme y, deshaciendo el nudo de la corbata, me dijo: “Hace un calor de todos los demonios. Aféiteme”. Y se sentó en la silla. le calculé cuatro días de barba. Los cuatro días de la última excursión en busca de los nuestros. El rostro aparecía quemado, curtido por el sol. Me puse a preparar minuciosamente el jabón. Corté unas rebanadas de la pasta, dejándolas caer en el recipiente, mezclé un poco de agua tibia

Friday, September 7, 2012

"Dichas humanas" de Octavio Picón

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio, haga clic aquí.
Gracias, Ramón, por subir este cuento al blog. Fue interesante discutirlo en nuestra reunión. Aquí están las ocho palabras que escogimos para escribir nuestro cuento:

1. Taberna
2. Esquina
3. Cesta
4. Dicha
5. Suntuosa
6. Campo
7. Resplandor
8. Repugnante

Sigue el cuento escrito por el grupo:

Había en el campo una suntuosa villa donde vivía la dichosa familia García. De repente la señora se dio cuenta que en frente de su casa había una cesta que despedía un olor repugnante.
La mujer corrió a la taberna que se encontraba en una esquina del pueblo cerca de la villa.

«¿Dónde está mi marido? ¡El resplandor de nuestra villa está comprometido por ese hedor!

Sunday, September 2, 2012

"Dichas Humanas" de Jacinto Octavio Picón


Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura haga clic aquí.
Dichas Humanas
Jacinto Octavio Picón
(Madrid, 8 de septiembre de 1852 - ibídem, 19 de noviembre de 1923)

A la parte de Oriente, por cima de las arboledas del Retiro, comienza a despuntar el día, desvaneciéndose y borrándose el lucero del alba en una faja de luz pálida y blanquecina, que se dilata y extiende poco a poco en el espacio.

Los faroles están apagados, los serenos se han ido, las buñoleras no han llegado, las tahonas están cerradas, las tabernas no se han abierto, y un norte glacial barre las aceras, arremolinando en los cruces de las calles las hojas secas, el polvo y los papeles. Se oyen de cuando en cuando los pasos rápidos de alguien que ha trasnochado por necesidad o por vicio; suenan a lo lejos las campanas de maitines en la torrecilla de un convento, y tras las vallas de un solar convertido en corral, lanza un gallo su canto bravío y vigoroso, como si estuviera en el campo.

De entre las sombras que van desvaneciéndose surgen las líneas y la mole de una casa magnífica, casi un palacio, con jardín a la iglesia, ancho portalón y verja de remates dorados. Dos balcones del piso principal están interiormente iluminados por un resplandor medio amarillento, medio rojizo, formado por las llamas de la chimenea y la luz de una gran lámpara con enorme pantalla de seda color de oro. Desde la calle no se ven más que los huecos bañado en claridad

Saturday, September 1, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "El sótano del terror" de Mary Willis

Para leer la lectura relacionada con este ejercicio haga clic aquí
Saludos, Ramón,
Nos divertimos mucho al leer este cuento. Ahora quiero leer el libro entero para saber qué pasó con los niños y con los buitres.
Esta vez pudimos escribir nuestro cuento grupal y también fue muy divertido.

Aquí están las ocho palabras:

1. Autobús
2. Espeluznante
3. Carraspear
4. Adueñarse
5. Montar
6. Aldea
7. Ponerse en cuclillas
8. Sollozo

Lo que sigue es el cuento que escribimos juntos:

Ramón vivía en un autobús que compró en una aldea cerca de Boston. Un día algunos de sus estudiantes de Austin llegaron sollozando a adueñarse del bús y montaron una persecución.
Ramón se puso en cuclillas para esconderse. Pero de pronto oyó el carraspeo de una voz familiar. Al principio sintió un escalofrío espeluznante pero de repente se dio cuenta de que ¡era Juanita!
Él se paró y todos se abrazaron.

Monday, August 27, 2012

"El sótano del terror" de Mary Willis

Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura haga clic aquí
Saludos a todos!
Me da mucho gusto que para esta semana hayan elegido una parte del libro "El sótano del terror" de Mary Willis y aún más que la propia Mary Willis ahora pertenezca al grupo de ¡Y qué me cuentas! en Austin. Un gran agradecimiento a Mary por permitir compartir parte de su obra con nosotros y por haberse sumado al grupo de lectores interesados en la literatura hispana que Keatha a coordinado desde hace un año en Austin. Es un esfuerzo monumental por el que le estoy inmensamente agradecido.

Ojalá y hagan el ejercicio de 8 palabras con la lectura de Mary, y ojalá y Mary decida escribir algo al respecto para que yo lo suba el blog.

Aquí les incluyo las copias del libro que mandó Keatha convertidas en un documento en pdf para que sea fácil para ustedes bajarlo. Hagan clic aquí.

De igual forma aprovecho para comentarles algo que debe inquietarles. ¿Por qué Ramón no ha iniciado un grupo de ¡Y qué me cuentas! en Boston? La respuesta es la siguiente. Cuando me mudé a Boston tenía la firme idea de abrir pronto un grupo en la biblioteca de Cambridge que está justo frente a mi casa. Es una inmensa y bellísima biblioteca que estoy seguro me habría abierto las puertas para el curso. Sin embargo decidí dar un paso más allá. Pensé en proponerlo en un centro de enseñanza de idiomas, para darle mayor forma al curso. El objetivo es irlo mejorando para que en un futuro pueda ofrecerse en  algún community college o una universidad. Por ello, decidí ponerme a trabajar en la creación del syllabus del curso, y una vez que lo tuve, proponerlo en un centro de enseñanza. La buena noticia es que ya ha sido aceptado en el "Cambridge Center for Adult Education" y comenzaré las clases a partir del enero del 2013. Este es un primer paso para que el curso comience a madurar. Por supuesto que sigo con la idea de que se pueda abrir en otras bibliotecas y por supuesto estaré encantado de que las personas que así lo deseen lo adopten y lo incluyan en sus centros de enseñanza, pero para mi era muy importante dar este paso. Así que ya les contaré cuando esto suceda.

Sigan participando y mandándome su historia grupal para comentarla. Los felicito por el arduo trabajo y dedicación que han tenido para ¡Y qué me cuentas! y les agradezco la enrome paciencia que han tenido conmigo en estos últimos meses en los que – por otro lado– la situación laboral no me ha sonreído. Espero que eso también se resuelva pronto.

Saludos.

Ramón

Monday, August 20, 2012

"Una casa para siempre" de Enrique Vila-Matas


Una casa para siempre
Enrique Vila-Matas

De mi madre siempre supe poco. Alguien la mató en la casa de Barcelona, dos días después de que yo naciera.

El crimen fue todo un misterio que creí dar por resuelto el día en que cumplí veinte años, y mi padre, desde su lecho de muerte, reclamó mi presencia y me dijo que, por desconfianza a los adjetivos, estaba aproximándose al momento en que enmudecería radicalmente, pero que antes deseaba contarme algo que juzgaba importante que yo supiera.

-Incluso las palabras nos abandonan -recuerdo que dijo-, y con eso está dicho todo, pero antes debes saber que tu madre murió porque yo así lo dispuse.

Pensé de inmediato en un asesino a sueldo y, pasados los primeros instantes de perplejidad, comencé a dar por cierto lo que mi padre estaba confesando. Cada vez que pensaba en el hacha ensangrentada sentía que el mundo se hundía a mis pies y que atrás quedaban,

Tuesday, August 14, 2012

"La suerte de Teodoro Méndez Acubal" de Rosario Castellanos

La suerte de Teodoro Méndez Acubal 

Rosario Castellanos 

Al caminar por las calles de Jobel (con los párpados bajos como correspondía a la humildad de su persona) Teodoro Méndez Acubal encontró una moneda. Semicubierta por las basuras del suelo, sucia de lodo, opaca por el uso, había pasado inadvertida para los caxlanes. Porque los caxlanes andan con la cabeza en alto. Por orgullo, avizorando desde lejos los importantes negocios que los reclaman.

Teodoro se detuvo, más por incredulidad que por codicia. Arrodillado, con el pretexto de asegurar las correas de uno de sus caites, esperó a que ninguno lo observase para recoger su hallazgo. Precipitadamente lo escondió entre las vueltas de su faja.

Volvió a ponerse de pie, tambaleante, pues lo había tomado una especie de mareo: flojedad en las coyunturas, sequedad en la boca, la visión turbia como si sus entrañas estuvieran latiendo enmedio de las cejas.

Dando tumbos de lado a lado, lo mismo que los ebrios, Teodoro echó a andar. En más de una ocasión los transeúntes lo empujaban para impedir que los atropellase. Pero el ánimo de Teodoro estaba

Sunday, August 5, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "Juan Darién" de Horacio Quiroga

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haz clic aquí
¡Hola, Ramón!

Gracias por tus comentarios sobre los ejercicios para “Dos hombres junto a un muro” y por subir el cuento “Juan Darién” al blog. Creo que todos lo encontramos a veces divertido, a veces triste, pero muy interesante. Escogimos estas 8 palabras del cuento:

1. La selva 
2. El cachorro
3. La dificultad
4. El consuelo
5. Agachar(se)
6. Las luces de bengala
7. La fiera
8. Ronronear

El que sigue es el cuento que escribimos juntos:

Una fiera que vivía en la selva tuvo tres cachorros. Los tuvo con dificultad.Y su único consuelo fue lanzar unas luces de bengala. Cuando los cachorros vieron las luces de bengala se agacharon de miedo en vez de ronronear. 

Friday, August 3, 2012

"Juan Darién" de Horacio Quiroga

Para leer el ejercicio de lectura y escritura de este cuento haga clic aquí
Juan Darién

Horacio Quiroga

Aquí se cuenta la historia de un tigre que se crió y educó entre los hombres, y que se llamaba Juan Darién. Asistió cuatro años a la escuela vestido de pantalón y camisa, y dio sus lecciones correctamente, aunque era un tigre de las selvas; pero esto se debe a que su figura era de hombre, conforme se narra en las siguientes líneas.

Una vez, a principio de otoño, la viruela visitó un pueblo de un país lejano y mató a muchas personas. Los hermanos perdieron a sus hermanitas, y las criaturas que comenzaban a caminar quedaron sin padre ni madre. Las madres perdieron a su vez a sus hijos, y una pobre mujer joven y viuda llevó ella misma a enterrar a su hijito, lo único que tenía en este mundo. Cuando volvió a su casa, se quedó

Wednesday, August 1, 2012

Prohíbe Secretaría de Economía palabras como socialista o migrante para registrar empresas

Prohíbe Secretaría de Economía palabras como socialista o migrante para registrar empresas 
Tomado de La jornada
Rechazará cualquier solicitud que contenga términos 'altisonantes', informó la dependencia federal.

Susana González G. 
Publicado: 30/09/2012 09:59

México, DF. “Socialista” fue catalogada por la Secretaría de Economía (SE) como una de las 352 palabras “altisonantes, humillantes, ofensivas, discriminatorias o violentas” que no podrán ser utilizadas para registrar empresas o asociaciones.

A ellas se suman otros términos, como “socialdemocracia”, “gubernamental” o “legionario” y también los nombres de Beltrán Leyva, Chapo, Bin Laden, Hitler y Osama, así como verbos y

Sunday, July 29, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "Dos Hombres junto a un muro", de Marta Brunet

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí
Ramón,
Esta semana leímos Dos Hombres Junto a un Muro, por Marta Brunet. Aquí están nuestras palabras y nuestro cuento.

1. El boquerón
2. La celda
3. Limar
4. El muro
5. La cadena perpetua
6. La lesera
7. ñeque
8. Huir
El cuento:

Cada semana, Isabela tenía que visitar a su padre que era encarcelado en cadena perpetua. Su celda tenía un boquerón en el muro, ahora lleno de concreto. El el pasado un prisionero, ñeque en su lesera, había tratado de huir. Él había limado los barrotes para escaper. Isabela se sentía feliz porque su papá no estaba tratando de escaper.

Saturday, July 28, 2012

"Dos hombres junto a un muro" de Marta Brunet

Dos hombres junto a un muro
Marta Brunet (Chile, 1897-1967)
Para leer el ejercicio de lectura y escritura de este cuento haga clic aquí

En la parte alta del muro encalado, pequeñas ventanas eran manchas de sombras rectangulares. Había una clara noche estival, sin luna, con las estrellas de plata facetada dando reflejos azulencos en la atmósfera muy pura. Un camino cercaba el muro y una paz profunda decía reposo absoluto en seres y cosas.

Arriba, en el boquerón obscuro de un rectángulo, una mancha clara apareció lentamente, como surgiendo de las entrañas de las sombras: un rostro de hombre que se apegó a la cruz de los barrotes y largo rato se quedó tendido al silencio. Una campana en la ciudad dio la hora, dos largos y recios toques que fueron abriendo sus círculos vibrantes hasta perderse allá lejos, donde los cerros brumosos se fundían al horizonte también en bruma. Entonces la cara del hombre se apartó un tanto de la ventana. Dos manos se aferraron a los barrotes y tras una serie de movimientos que no producían el más leve ruido, la cruz se desprendió, rota por el sitio en que los hierros habían sido limados. Una cuerda delgada y fuerte, anudada a trechos, serpenteó muro abajo, hasta tocar el suelo. Aparecieron en la ventana los pies y las piernas del hombre, luego el cuerpo y al fin la cabeza. Los brazos seguían adentro, sujetas las manos al resto de los hierros. Se daba ahora a escuchar. Seguía el silencio hondo, taladrado sólo por un grillo. Súbitamente nació en él la vacilación. Miró la negrura de la celda. Aquello, a pesar de todo, era lo seguro. En cambio la claridad de afuera era lo

Monday, July 23, 2012

Ejercicio de lectura y escritura de "El merenguero" de Juan Villoro

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio haga clic aquí.
¡Qué historia tan interesante! También nos dio un tema para discutir sobre la integridad y el honor. Escogimos estas 8 palabras para nuestro cuento:

1. La chiripa
2. Los apostadores
3. La integridad
4. La moneda
5. Los defectos
6. Pegajoso
7. La canasta
8. Ludópata
9. El azar

Lo que sigue es nuestro ejercicio con las 8 palabras, pues, parece que esta vez escogimos 9:

Para el ludópata, Las Vegas es un imán. Él no es como los apostadores casuales que quieren divertirse y ver los espectáculos.

El ludópata sabe bien sus defectos como su amor de las monedas, la falta de integridad y los dedos pegajosos. Él no sabe la diferencia entre la chiripa y el azar. Tiene un sueño de salir de Las Vegas con una canasta llena de billetes.

Sunday, July 15, 2012

"El merenguero" de Juan Villoro

El merenguero
Juan Villoro
Para leer el ejercicio de lectura y escritura de este cuento haga clic aquí

Ciertos oficios se ejercen para que exista la fortuna. El croupier que reparte barajas en un casino, el jockey que acicatea un caballo o el entrenador de perros de pelea trabajan para estimular las supersticiosas ambiciones de los otros.

También hay apostadores profesionales, personas que viven de negociar con el azar y desconocen el salario fijo.

El más extraño oficio vinculado con la suerte es el de vendedor de merengues. De niño, me encandilaba la llegada de ese hombre a mi colonia. Sostenía una tabla de madera, cubierta de plástico para alejar las moscas, que dejaba ver el brillo rosáceo de las golosinas.

Nunca conocí a nadie con auténtico apetito de merengue. Se trata de un dulce que empalaga demasiado pronto. Aunque hay merengues de alta escuela, que se disuelven en la lengua y saben a aire sutil encapsulado en cáscara crocante, los que se ofrecen en la calle tienen la chiclosa consistencia de lo que se hace con descuidada prisa. Su color -blanco o rosa, a veces azul pálido- no destaca en un país enamorado de los vértigos visuales, donde las pepitorias integran un cromático abanico, como si posaran para ser pintadas por Tamayo, y la combinación de la panadería industrial y los dibujos animados llegó a producir el transitorio pero inolvidable Tuinky Dálmata.

Lo singular del vendedor de merengues es que está obligado a rifar sus productos. Una pregunta ritual inicia el trámite: "¿De a cómo el merengue?". Esto no significa que el cliente vaya a comprarlo. Desea saber con qué moneda apostará.

Una arraigada costumbre obliga al hombre de la tabla a rifar sus mercancías. No se puede hacer lo mismo con el que ofrece gelatinas en una vistosa caja de cristal. Tampoco el panadero detiene su bicicleta para entregar a la suerte las
conchas que decoran su canasta. Sólo el merengue se cotiza en nombre del azar.

¿Cómo surgió esta tradición? Es posible que su origen se deba a la dudosa condición de esos dulces que salen al mundo para competir con el virtuosismo de las cocadas de fleco incendiado, los jamoncillos de leche y las peritas de anís.

Ni siquiera sus defectos son supremos. Para alguien en verdad afecto a lo pegajoso, el merengue resulta soso. ¡Cuán preferible es el muégano, que impregna los dedos, las encías y la conciencia!

Incluso los caramelos de fábrica han encontrado formas de ser más originales. El Pelón Pelo Rico demuestra lo que el delirio puede hacer a favor de los dulces. ¿Qué Salvador Dalí de la confitería ideó esa criatura a la que le brotan pelos de tamarindo?

El merengue es tedioso pero tiene un destino sorprendente. Su vida es la de un burócrata que acaba como aventurero.

No estamos ante el caprichoso vicio de un vendedor. El gremio entero está dispuesto a trocar sus dulces por apuestas. En un país donde la ley no se cumple, los merengueros respetan el severo contrato que jamás firmaron.

Una tarde imposible de olvidar fui testigo de un drama singular. Carlos Induráin, a quien decíamos La Cebolla porque en los días de frío usaban tres camisas, fue un niño sin gracia hasta que descubrimos que también era un ludópata. Le ganó tres volados al merenguero y los ojos le brillaron, animados por un poder desconocido. Quiso seguir tirando la moneda. Fiel a su código ético, el vendedor aceptó.

Los dulces fueron cedidos uno a uno. Hubo un momento en que pedimos que suspendiera la tortura, pero el merenguero dijo que ése era su trabajo. Su voz suave, mesurada, tenía tal dignidad que nos redujo al silencio. El desconocido soportó la mala suerte como si no le afectara. Mientras tanto, La Cebolla celebraba el triunfo como un imbécil. Daba saltitos, alzando los puños, convencido de que la chiripa es un mérito personal. Debíamos detenerlo, decirle que no tenía derecho a presumir, que no era más que un maniático que usaba tres camisas. Pero la integridad del merenguero impedía otra reacción. Había llegado ante nosotros para dar ejemplo. Su superioridad paralizó nuestras conciencias de doce años. Lo vimos como se ve a un santo o a un héroe, o alguien tal vez más misterioso: un merenguero.

Cuando la tabla quedó desierta (los merengues fueron a dar a una cubeta absurda), aquel hombre de pelo negrísimo, peinado obsesivamente hacia atrás, continuó su camino. Al cabo de unos pasos se detuvo y regresó hacia Carlos. Temimos un altercado, pero recibimos otra enseñanza. El merenguero había olvidado devolver la moneda, que pertenecía a su adversario.

Acaso sin saberlo, los apostadores del merengue integran una secta dispersa en la Ciudad de México. Recorren las calles para permitir que el mudable destino se asocie con la suerte. Su significado más profundo es el siguiente: aceptan la pérdida como una sencilla posibilidad del alma y exhiben a los que se consideran merecedores de la fortuna.

En una época de competencias, donde triunfar es una celebrada impostura y pocos reconocen la derrota, los hombres del merengue ofrecen una lección moral. Sabios, silenciosos, predican con el ejemplo y demuestran que nadie es dueño de su suerte.

Monday, July 9, 2012

Segundo aniversario de ¡Y Qué Me Cuentas!



¡Hola a todos!

Estamos celebrando el segundo aniversario de ¡Y qué me cuentas!.

Con este motivo, Keatha y Helen me mandaron estos textos en los cuales podemos ver cómo ¡Y qué me cuentas! está siendo utilizado para la enseñanza y mejoramiento del español usando literatura hispana.

Por mi parte, ya subí al blog un pequeño resumen de lo que ha sucedido con ¡Y qué me cuentas! durante este segundo año. El resumen lo pueden leer en el link que dice "History of this blog"

Gracias a todos por brindarme su confianza y seguir aprendiendo usando ¡Y qué me cuentas!.

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Austin Public Library
He disfrutado mucho y aprendido mucho del Y qué me cuentas blog.  A mí me gustan los ejercicios y las otras actividades.  Creo que el promedio de la asistencia al grupo es 6-7 personas.  Hay algunos en el grupo que hemos sido miembros por más de dos años.  Me gusta ver cómo funciona un grupo en que nos turnamos para leer, presentar ideas y escribir juntos.  La participación es lo que realmente nos saca adelante y nos ayuda a mejorar nuestro español.  Es divertido trabajar juntos y compartir ideas sobre algo que estamos leyendo o discutiendo.  Decimos que en nuestras reuniones todos somos maestros y todos somos estudiantes, porque siempre aprendemos el uno del otro.   También te agradecemos por la ayuda que nos das con los comentarios que haces sobre nuestro trabajo.  Esto nos ayuda a entender mejor el significado en contextos distintos de las palabras que desconocemos.
Lo difícil es cuando hay una palabra o una frase que nadie en el grupo entiende.  Pero esto usualmente no nos impide a comprender el párrafo o la selección que estamos leyendo. 
A veces es difícil encontrar selecciones que podamos terminar y discutir en una hora y media, pero también podemos leer sólo una parte, para dejar tiempo para los ejercicios.  Es interesante buscar entre una variedad de materiales para las reuniones.  Así estamos aprendiendo más sobre la literatura mientras mejoramos nuestro español.
¡Saludos!
Keatha Falls





Ashville Spanish Club
I recently moved from Austin, Texas to Asheville, North Carolina. During my time in Austin, I had the pleasure of attending Ramón’s weekly “¡Y Qué Me Cuentas!”class and using the accompanying blog. When I started going to Ramón’s class, I considered myself a beginning Spanish student. After a very short time in the class I rapidly developed into an intermediate Spanish student. Not long ago, I became the coordinator of the Asheville Spanish Club, a conversational Spanish group here in North Carolina. One of the participants suggested reading and discussing short stories. I immediately thought of “¡Y Qué Me Cuentas!”, and the Asheville Spanish Club has been reading the blog’s weekly stories ever since. It’s a wonderful activity for our group as it allows the conversation to flow. Frankly, without it, there might be some awkward silences. As an intermediate speaker, and also the group leader, it’s sometimes hard for me to think of topics to discuss and questions to ask in a timely manner. The stories keep the talk moving right along. On a more personal note, I very much enjoy the selection of short stories on “¡Y Qué Me Cuentas!”, they are challenging for me as a Spanish language student but also on a more intellectual level. I still find myself thinking about many of the stories I read on “¡Y Qué Me Cuentas!” in the past, and I’m sure I’ll be thinking of one of the latest additions, “Sólo vine a hablar por teléfono” by Gabriel García Marquéz, for a long time to come. Happy second Anniversary “¡Y Qué Me Cuentas!”. May you have many more!

Helen Lindberg