INSTRUCCIONES PARA PARTICIPAR EN ESTE BLOG
Cada semana leeremos un cuento o un poema de algún autor hispano.
Te invito a participar de la siguiente manera:
1. Escoge un cuento, poema, o ensayo de la lista de autores que aparece en la columna del lado derecho del blog. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
2. Después de leer el material elegido, crea una historia usando las ocho palabras que el grupo ¿Y... qué me cuentas? escogió en clase, o escoge otras ocho palabras de la lectura que quieras practicar. Para encontrar un ejemplo, haz clic aquí.
3. Sube tu historia usando el enlace de comentarios ("comments"). Lo encontrarás al final de cada lectura.
No temas cometer errores en tu historia. Yo estoy aquí para ayudarte. Tan pronto subas tu historia, yo te mandaré mis comentarios.
¿Estás listo? ¡ Adelante!

Escuchen los ipods de

Y…¿qué me cuentas?

Este video muestra el momento en el que los estudiantes de

Y…¿qué me cuentas?

crean una historia usando ocho palabras extraídas de un cuento previamente leído en clase.

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Y…¿qué me cuentas?

Recomendación al Gobierno de México por parte del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (CCIME) durante su XVII reunión ordinaria.

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Saturday, April 30, 2011

Habla Texas Trailer parte 2

Comparto con ustedes el segundo trailer del programa Habla Texas. Para los que no me conocen, soy el único en el trailer que habla en español.

Friday, April 29, 2011

Ejercicio de Lectura y Escritura de "Fernando" de Laura González Miranda.

Para leer el cuento relacionado con este ejercicio, haga click aquí.
Esta semana leímos el cuento "Fernando" de Laura González Miranda. Cabe señalar que la autora - mexicana y que vive en Guanajuato - es amiga de uno de los estudiantes que asisten al curso presencial ¡Y qué me cuentas! y muy amablemente nos envió su cuento para leerlo y discutirlo. Se lo agradecemos mucho. Esperamos que una vez que los alumnos hagan sus ejercicios en torno al cuento, Laura nos mande sus comentarios a los mismos. Esta clase de retroalimentación entre autor y lectores es muy importante y enriquecedora para ambos, así que hay que aprovechar esta posibilidad de retroalimentación que nos brinda el blog.
Las ocho palabras tomadas del cuento "Fernando" que el grupo eligió para escribir su pequeña historia son:
1. Jaula
2. Amistad
3. Rejilla
4. Trinar
5. Entrañables
6. Época
7. Silvestres
8. Visitarme

La historia que escribió el grupo con estas palabras es la siguiente:
"Trina el pájaro diariamente por las rejillas y he sufrido una época sin dormir. No tenemos una buena amistad. Siempre tengo que limpiar la jaula de mi pájaro cuando alguien entrañable viene a visitarme. Yo quiero dejarlo ser un pájaro silvestre, pero mi gato no me lo perdonaría".

Si les interesa escuchar y ver el proceso de escritura de esta historia, los invito a que hagan click aquí y verán el pencast de la historia. Es muy interesante el proceso que el grupo llevó para escribirla.
Ahora les toca a ustedes. Utilicen las mismas ocho palabras y escriban una historia con ellas. Súbanla al blog en el link que dice "comments".
¡Diviértanse!

Sunday, April 24, 2011

"Fernando" by Laura Gonzalez Miranda

Fernando
Laura Gonzalez Miranda


Para leer el ejercicio de escritura que se desarrolló con este cuento, haga click aquí.

Soy un hombre de 40 años. En mi juventud viví rodeado de amigos entrañables, amigos con los que crecí y que probaron su lealtad en esa edad en la que uno no puede ofrecer más que su amistad.

Fernando y yo nos conocimos… ya no recuerdo cuándo, pero sin duda fueron al menos tres décadas de compartir. Vivimos juntos la maravillosa infancia, el despertar a la vida en la secundaria, y seguimos frecuentándonos aún después de la preparatoria. Su familia y la mía también han sido amigas desde siempre… aún lo son.

Fue en una época en que nos distanciamos cuando lo supe. Un pajarillo de plumaje azul llegó a mi jardín, y voluntariamente se metió en una jaula de loro que tenía desocupada. Pasó entre los barrotitos pues como ustedes saben, estas jaulas están hechas para esas aves que son de cuerpo mucho más grande que los pajarillos silvestres, y que no requieren un entramado demasiado cerrado en las rejillas.

El pajarillo azul dormía en su jaula de loro por las noches, y salía a buscar sus alimentos en la mañana. Luego regresaba por la tarde a dormir y así hasta que pasó un mes.

¿Por qué un pajarillo del campo se apresaría por propia voluntad? ¿Por qué estaba en mi casa? Todavía no me daba cuenta de lo que ocurría, hasta que se me ocurrió preguntarle espontáneamente al pajarillo: “¿Eres Fernando?” “¿Eres Fernando?”, el pajarito pareció comprender la pregunta, y empezó a revolotear desesperadamente en la jaula, trinando, como queriendo responder. Después abandonó para siempre la jaula.

El recuerdo vino de golpe a mi mente: cuando éramos jóvenes, Fernando y yo nos hicimos la promesa mutua de que si él o yo moríamos primero, regresaríamos para contarnos cómo era la vida del otro lado. Recordé que dijo que volvería en forma de ave a visitarme.

Llamé a su casa para saber de él. Fue entonces cuando confirmé lo que ya sabía, Fernando había muerto.

Ejercicio de Lectura y Escritura de "Parábola del Trueque" por Juan José Arreola.

Para leer la lectura relacionada a este ejercicio haga click aquí.

Después de leer "Parábola del Trueque" de Juan José Arreola, el grupo ¡Y qué me cuentas! eligió las siguientes ocho palabras para realizar su ejercicio:

1. Flamante
2. Estrellarse
3. Mercader
4. Oxidarse
5. Incapaces
6. Desaforado
7. Desmerecer
8. Procedencia

La historia que el grupo escribió usando las ocho palabras es la siguiente:

"El mercader  ofrecía coches usados y bien oxidados, y a veces, hasta estrellados, pero nunca uno flamante. La procedencia de estos coches nunca era clara. Este mercader desaforado era incapaz de decir la verdad y desmerecía la confianza de sus clientes".

Si hacen click aquí, podrán ver y oir el pencast de esta sección de la clase para conocer el proceso que el grupo tomó para realizar dicho ejercicio.

Ahora los invito a que escriban su propia historia usando las mismas ocho palabras. Súbanla al blog en el link que dice "comments" y yo les haré llegar mis comentarios.

¡Que se diviertan!

Wednesday, April 20, 2011

HBO LATINO HABLA TEXAS TRAILER 1

Una de las experiencias más interestantes que he tenido durante mi estancia en Texas ha sido la oportunidad de participar en HBO latino en el programa "Habla Texas".
Comparto con ustedes el trailer del programa. Desafortunadamente el trailer solo se puede ver en Estados Unidos.El programa saldrá al aire el 6 y el 13 de mayo del 2011
Para los que no me conocen, soy el único que habla en español en el trailer.
Saludos.


Tuesday, April 19, 2011

Parábola del trueque" por Juan José Arreola


Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura haga clic aquí
Parábola del trueque

Juan José Arreola

Al grito de «¡Cambio esposas viejas por nuevas!» el mercader recorrió las calles del pueblo arrastrando su convoy de pintados carromatos.

Las transacciones fueron muy rápidas, a base de unos precios inexorablemente fijos. Los interesados recibieron pruebas de calidad y certificados de garantía, pero nadie pudo escoger. Las mujeres, según el comerciante, eran de veinticuatro quilates. Todas rubias y todas circasianas. Y más que rubias, doradas como candeleros.

Al ver la adquisición de su vecino, los hombres corrían desaforados en pos del traficante. Muchos quedaron arruinados. Sólo un recién casado pudo hacer cambio a la par. Su esposa estaba flamante y no desmerecía ante ninguna de las extranjeras. Pero no era tan rubia como ellas.

Yo me quedé temblando detrás de la ventana, al paso de un carro suntuoso. Recostada entre almohadones y cortinas, una mujer que parecía un leopardo me miró deslumbrante, como desde un bloque de topacio. Presa de aquel contagioso frenesí, estuve a punto de estrellarme contra los vidrios. Avergonzado, me aparté de la ventana y volví el rostro para mirar a Sofía.

Ella estaba tranquila, bordando sobre un nuevo mantel las iniciales de costumbre. Ajena al tumulto, ensartó la aguja con sus dedos seguros. Sólo yo que la conozco podía advertir su tenue, imperceptible palidez. Al final de la calle, el mercader lanzó por último la turbadora proclama: «¡Cambio esposas viejas por nuevas!». Pero yo me quedé con los pies clavados en el suelo, cerrando los oídos a la oportunidad definitiva. Afuera, el pueblo respiraba una atmósfera de escándalo.

Sofía y yo cenamos sin decir una palabra, incapaces de cualquier comentario.

-¿Por qué no me cambiaste por otra? -me dijo al fin, llevándose los platos.

No pude contestarle, y los dos caímos más hondo en el vacío. Nos acostamos temprano, pero no podíamos dormir. Separados y silenciosos, esa noche hicimos un papel de convidados de piedra.

Desde entonces vivimos en una pequeña isla desierta, rodeados por la felicidad tempestuosa. El pueblo parecía un gallinero infestado de pavos reales. Indolentes y voluptuosas, las mujeres pasaban todo el día echadas en la cama. Surgían al atardecer, resplandecientes a los rayos del sol, como sedosas banderas amarillas.

Ni un momento se separaban de ellas los maridos complacientes y sumisos. Obstinados en la miel, descuidaban su trabajo sin pensar en el día de mañana.

Yo pasé por tonto a los ojos del vecindario, y perdí los pocos amigos que tenía. Todos pensaron que quise darles una lección, poniendo el ejemplo absurdo de la fidelidad. Me señalaban con el dedo, riéndose, lanzándome pullas desde sus opulentas trincheras. Me pusieron sobrenombres obscenos, y yo acabé por sentirme como una especie de eunuco en aquel edén placentero.

Por su parte, Sofía se volvió cada vez más silenciosa y retraída. Se negaba a salir a la calle conmigo, para evitarme contrastes y comparaciones. Y lo que es peor, cumplía de mala gana con sus más estrictos deberes de casada. A decir verdad, los dos nos sentíamos apenados de unos amores tan modestamente conyugales.

Su aire de culpabilidad era lo que más me ofendía. Se sintió responsable de que yo no tuviera una mujer como las de otros. Se puso a pensar desde el primer momento que su humilde semblante de todos los días era incapaz de apartar la imagen de la tentación que yo llevaba en la cabeza. Ante la hermosura invasora, se batió en retirada hasta los últimos rincones del mudo resentimiento. Yo agoté en vano nuestras pequeñas economías, comprándole adornos, perfumes, alhajas y vestidos.

-¡No me tengas lástima!

Y volvía la espalda a todos los regalos. Si me esforzaba en mimarla, venía su respuesta entre lágrimas:

-¡Nunca te perdonaré que no me hayas cambiado!

Y me echaba la culpa de todo. Yo perdía la paciencia. Y recordando a la que parecía un leopardo, deseaba de todo corazón que volviera a pasar el mercader.

Pero un día las rubias comenzaron a oxidarse. La pequeña isla en que vivíamos recobró su calidad de oasis, rodeada por el desierto. Un desierto hostil, lleno de salvajes alaridos de descontento. Deslumbrados a primera vista, los hombres no pusieron realmente atención en las mujeres. Ni les echaron una buena mirada, ni se les ocurrió ensayar su metal. Lejos de ser nuevas, eran de segunda, de tercera, de sabe Dios cuántas manos... El mercader les hizo sencillamente algunas reparaciones indispensables, y les dio un baño de oro tan bajo y tan delgado, que no resistió la prueba de las primeras lluvias.

El primer hombre que notó algo extraño se hizo el desentendido, y el segundo también. Pero el tercero, que era farmacéutico, advirtió un día entre el aroma de su mujer, la característica emanación del sulfato de cobre. Procediendo con alarma a un examen minucioso, halló manchas oscuras en la superficie de la señora y puso el grito en el cielo.

Muy pronto aquellos lunares salieron a la cara de todas, como si entre las mujeres brotara una epidemia de herrumbre. Los maridos se ocultaron unos a otros las fallas de sus esposas, atormentándose en secreto con terribles sospechas acerca de su procedencia. Poco a poco salió a relucir la verdad, y cada quien supo que había recibido una mujer falsificada.

El recién casado que se dejó llevar por la corriente del entusiasmo que despertaron los cambios, cayó en un profundo abatimiento. Obsesionado por el recuerdo de un cuerpo de blancura inequívoca, pronto dio muestras de extravío. Un día se puso a remover con ácidos corrosivos los restos de oro que había en el cuerpo de su esposa, y la dejó hecha una lástima, una verdadera momia.

Sofía y yo nos encontramos a merced de la envidia y del odio. Ante esa actitud general, creí conveniente tomar algunas precauciones. Pero a Sofía le costaba trabajo disimular su júbilo, y dio en salir a la calle con sus mejores atavíos, haciendo gala entre tanta desolación. Lejos de atribuir algún mérito a mi conducta, Sofía pensaba naturalmente que yo me había quedado con ella por cobarde, pero que no me faltaron las ganas de cambiarla.

Hoy salió del pueblo la expedición de los maridos engañados, que van en busca del mercader. Ha sido verdaderamente un triste espectáculo. Los hombres levantaban al cielo los puños, jurando venganza. Las mujeres iban de luto, lacias y desgreñadas, como plañideras leprosas. El único que se quedó es el famoso recién casado, por cuya razón se teme. Dando pruebas de un apego maniático, dice que ahora será fiel hasta que la muerte lo separe de la mujer ennegrecida, ésa que él mismo acabó de estropear a base de ácido sulfúrico.

Yo no sé la vida que me aguarda al lado de una Sofía quién sabe si necia o si prudente. Por lo pronto, le van a faltar admiradores. Ahora estamos en una isla verdadera, rodeada de soledad por todas partes. Antes de irse, los maridos declararon que buscarán hasta el infierno los rastros del estafador. Y realmente, todos ponían al decirlo una cara de condenados.

Sofía no es tan morena como parece. A la luz de la lámpara, su rostro dormido se va llenando de reflejos. Como si del sueño le salieran leves, dorados pensamientos de orgullo.

Friday, April 8, 2011

Debbie nos envió este video para que lo comentemos. Manden sus comentarios en el link que dice "comments". ¡Muy interesante!

Wednesday, April 6, 2011

Imagen para crear historias

Elija la fotografía que más le guste y escriba una historia a partir de ella. Utilizando como ejemplo la primera fotografía, siga las siguientes instrucciones:

1. La descripción que va a realizar va a partir de lo que hay más lejos, hasta lo que hay más cerca, es decir, primero describirá el cielo, luego las montañas, la pradera, los arbustos, el árbol, la barda, la jarra y por último la silla.

2. Invente uno o varios personajes que pueden ser personas, animales, insectos, marcianos o lo que se le ocurra.

3. Tome en cuenta que el (los) personaje(s) le dará(n) vida y razón a las cosas que hay en la fotografía, por ejemplo, su personaje puede ser un fantasma que se roba el agua de la jarra todos los días y cuyo mayor sufrimiento es no poderse sentar en la silla porque su cuerpo la traspasa.

4. Hagan uso de su imaginación y no les importe crear historias absurdas. Todo es posible.

5. Súbanla al blog en el link de "comments". Yo les mandaré mis comentarios en cuanto la reciba.

Diviértanse!

Foto # 1
Carora Photos
This photo of Carora is courtesy of TripAdvisor



Foto # 2
Carora Photos
This photo of Carora is courtesy of TripAdvisor

Friday, April 1, 2011

Ejercicio de Lectura y Escritura de dos poemas de Sor Juana Inés de la Cruz

Para leer los poemas relacionados con este ejercicio haga click aquí.
Lo prometido es deuda. Les hago llegar las ocho palabras para que hagan su ejercicio de esta semana:

  1. Ausente
  2. Celoso
  3. Provocar
  4. Suspira
  5. Ofensa
  6. Sombra
  7. Esquivo
  8. Imán
Escriban sus historias e inclúyanlas en el link de "comments" que está abajo de este post.
¡Suerte!

Sunday, March 27, 2011

"Detente sombra " y "El ausente, el celoso, se provoca..." de Sor Juana Inés de la Cruz"

Para leer el ejercicio relacionado con este ejercicio haga click aquí.


Detente sombra
Para escuchar este poema, haga click aquí

QUE CONTIENE UNA FANTASÍA
CONTENTA CON AMOR DECENTE

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.


Sor Juana Inés de la Cruz.Image via Wikipedia

El ausente, el celoso, se provoca...
Para escuchar este poema, haga click aquí


SOLO CON AGUDA INGENIOSIDAD ESFUERZA EL DICTAMEN
DE QUE SEA LA AUSENCIA MAYOR MAL QUE LOS CELOS

El ausente, el celoso, se provoca, 
aquél con sentimiento, éste con ira; 
presume éste la ofensa que no mira, 
y siente aquél la realidad que toca.

Éste templa, tal vez, su furia loca, 
cuando el discurso en su favor delira; 
y sin intermisión aquél suspira, 
pues nada a su dolor la fuerza apoca.

Éste aflige dudoso su paciencia, 
y aquél padece ciertos sus desvelos; 
éste al dolor opone resistencia, 

aquél, sin ella, sufre desconsuelos; 
y si es pena de daño, al fin, la ausencia, 
luego es mayor tormento que los celos.

Poemas tomados de palabravirtual.com
Enhanced by Zemanta

Friday, March 25, 2011

Ejercicio de Lectura y Escritura de " Más allá", de Emilia Pardo Bazán.

Para poder leer el cuento "Más allá", haga click aquí.

Esta semana leímos el cuento "Más allá" de Emilia Pardo Bazán.  Cuando comenzamos a leerlo, muchos de los alumnos comentaron que hubo partes de la historia que se les hizo difícil entender. Al leerlo colectivamente me di cuenta que la dificultad radicó en el vocabulario, pues es un cuento escrito en el siglo XIX en España, y por lo mismo, hay vocabulario que no es común en la literatura actual.  Fue interesante y divertido responder sus dudas.
Como siempre después de la discusión de la lectura, hacemos nuestro ejercicio en el que los estudiantes escogen ocho palabras extraídas del cuento para formar una historia con ellas. Comparto con ustedes esa parte de la clase a través de un pencast. Para leerlo y escucharlo, hagan click aquí.

Las ocho palabra que eligieron son:
1. Antojadiza
2. Ella
3. Halagüeño
4. Gomas
5. Anhelo
6. Retahíla
7. Raudo
8. Derrochar

Las historia es la siguiente:
"Mi tía estaba triste porque ella había derrochado toda su herencia por antojadiza. La sedujo un hombre halagüeño con una retahíla de palabras empalagosas. Ellos anhelaban una vida feliz, pero sufrieron un descenso raudo a la pobreza. Mil gomas no podrían borrar sus errores financieros".

Ahora les toca a ustedes. Creen una historia con estas ocho palabras y súbanla al blog a través del link que dice "comments" localizado abajo de este "post".
¡Diviértanse!

Tuesday, March 22, 2011

"Más allá", de Emilia Pardo Bazán

Más allá 
Por Emilia Pardo Bazán 


Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura, haga click aquí.

Era un balneario elegante, pero no de esos en que la gente rica, antojadiza y maniática, cuida imaginarias dolencias, sino de los que reciben todos los años, desde principios de junio, retahílas de verdaderos enfermos pálidos y débiles, y donde, a la hora de la consulta, se ven a la puerta del consultorio gestos ansiosos, enrojecidos párpados y señoras de pelo gris, que dan el brazo y sostienen a señoritas demacradas, de trabajoso andar. Para decirlo pronto: aquellas aguas convenían a los tísicos.
Pared por medio estaban los dos. «Ella», la niña apasionada y romántica, la interesante enfermita que, indiferente a la muerte como aniquilamiento del ser físico, no la aceptaba como abdicación de la gracia y la belleza; que a su paso por los salones, cuando los cruzaba con porte airoso de ninfa joven, solía levantar un rumor halagüeño, un murmuro pérfido de mar que acaricia y devora; y defendiendo hasta el último instante su corona de encantos, que iba a marchitarse en el sepulcro, se rodeaba de flores y perfumes, sonreía dulcemente, envolvía su cuerpo enflaquecido en finos crespones de China y delicados encajes, y calzaba su pie menudo de blanco tafilete, con igual coquetería que si fuese a dirigir alegre y raudo cotillón. «El», el mozo galán, que había derrochado sus fuerzas vitales con prodigalidad regia, despreciando las advertencias de la tierna e inquieta madre y la indicación hereditaria de los dos tíos maternos, arrebatados en lo mejor de la edad, hasta que un día sintió a su vez el golpe sordo que le hería el pecho y le disolvía lentamente el pulmón, avivando, en vez de extinguirlo, el incendio que siempre había consumido su alma.
Pared por medio estaban los dos sin conocerse ni saber que existían, y, sin embargo, el mal que los llevaba a la tumba tenía idéntico origen; el mismo anhelo insaciable había atacado en ellos las fuentes de la vida. Ella y él, fascinados por el propio sueño, hicieron de la pasión el único ideal de la existencia y aspiraron a un amor grande, profundamente estético, ardiente y resuelto como si fuese criminal; noble y altivo como si fuese legítimo; puro a fuerza de intensidad, abrasador a fuerza de pureza. Y como quien busca ave fénix o talismán poderoso, habían buscado ambos la encantada isla de sus ensueños: ella, entre los sosos incidentes del diario flirt; él entre los episodios no menos vulgares de la calvatronería orgiástica; hasta que una serie de decepciones tristes, cómicas o indignas, les arruinó la salud, dejando intacto el tesoro de ilusiones y aspiraciones nunca satisfechas, la sed de amar inextinta, más bien exacerbada por la calentura y la alta tensión nerviosa, fruto del padecimiento.
¡Quién les dijera que allí, detrás del tabique en cuyo papel de caprichosos dibujos hallaban maquinal entretenimiento los aburridos ojos, se encontraba lo que habían buscado en balde tanto tiempo, lo que necesitaban para asirse otra vez a la existencia!
Porque ya ni él ni ella podían salir del cuarto, ni bajar las escaleras, ni comer en el comedor. Postrados y exánimes, les traían el agua mineral en un vaso puesto boca abajo sobre un platillo; últimamente, hasta no se atrevieron a beber, y el médico, presintiendo fatal desenlace, advirtió que convendría atender al alma, señal casi siempre funestísima para el pobre del cuerpo.
El y ella se prepararon a recibir a Jesucristo con todo el agasajo que tal visita merece. No hubo fuerzas humanas que les impidiesen vestirse y engalanarse como para un sarao. Ella se lavó con esencias fragantes y jabones exquisitos, hizo peinar esmeradamente la negra mata de pelo, se puso traje de blanco gro, y con sonriente coquetería prendió en la mantilla sus agujas de turquesa; él atusó la bien recortada barba, eligió la camisa más bruñida y tersa, el chaleco de mejor caída, y de frac y corbata blanca esperó a su Dios. Y él y ella, al sentir en los labios la sagrada partícula, gozaron un momento de emoción deliciosa; les pareció que la efusión esperada en vano, el supremo arrobamiento del éxtasis vendría después de despojada la vestidura carnal, cuando el alma, libre y dichosa, volase al seno de su Criador...
Así fue que tuvieron unas últimas horas edificantes, ejemplares, de un ardor místico sublime que hacía derramar lágrimas a los que rodeaban el lecho. Sus palabras de esperanza sonaban conmovedoras y misteriosas, dichas desde el borde de la huesa. Hablaban del Cielo, y diríase que al nombrarlo lo veían ya; de tal suerte se iluminaban sus ojos y resplandecía en sus rostros la beatitud y la fe que transfigura.
A la misma hora fallecieron, y sus espíritus se encontraron en el camino del otro mundo, antes de tomar rumbos distintos, pues él se encaminaba al Purgatorio en forma de llama rojiza, y ella al Cielo, convertida en ligero fueguecillo azul. Entonces se vieron por primera vez, y, sorprendidos, detuviéronse a contemplarse. Como a aquellas alturas todo se adivinaba, inmediatamente adivinaron de qué habían muerto y la semejanza de sus destinos durante la vida terrenal. Y así como comprendieron claramente que los dos habían muerto de plétora de pasión no satisfecha ni entendida, advirtieron también con asombro que él era el alma nacida para ella, y ella el corazón capaz de encerrar aquel amor infinito de que él se sentía minado y consumido, como el árbol que todo se derrite en gomas. Y lo mismo fue advertirlo que juntarse impetuosamente los dos espíritus, mezclándose la llama rojiza con el fueguecillo azul, tan estrechamente, que se hicieron una luz sola.
Y sucedió que, unidos ya, él no pudo entrar en el Purgatorio por la parte que llevaba de Cielo, y ella tampoco pudo ingresar en el Cielo por la parte que llevaba de Purgatorio. Él, generoso, le propuso que se apartasen, yéndose ella a disfrutar la dichas del Empíreo; mas ella prefirió seguir unida a él, aun a costa de la eterna bienandanza; y desde entonces la luz anda errante, y los dos espíritus no hallan otro nido para sus amores póstumos sino la extremidad del palo de algún buque, donde los marinos los confunden con el fuego de Santelmo.

Saturday, March 19, 2011

Ejercicio de Lectura y Escritura de "Sol3dades" por Ramón Talavera Franco.

Para leer la obra completa "Sol3dades", haga click aquí.
Como es costumbre, después de cada lectura el grupo ¡Y qué me cuentas! elige ocho palabras de la lectura realizada y escribe con ellas una historia colectiva. En esta ocasión el grupo leyó "Sol3dades" una obra de teatro que escribí hace muchos años y que esta vez puse a consideración de los estudiantes. Fueron muy interesantes las opiniones que la obra despertó y la sorpresa que se llevaron al comprender la revelación de los personajes que se desvela al final de la obra.
Comparto con ustedes el ejercicio que el grupo escribió.
Las ocho palabras fueron:
1. Desnucar
2. Paulatinamente
3. Escuincla
4. Estar
5. Intrigosa
6. Pachanga
7. Titubea
8. Presiente

La historia que formaron con estas palabras es:

"Este mes tenemos una gran pachanga en Austin. Avancé muy paulatinamente por la calle Congreso. Presentí que no iba a encontrar un espacio para mi coche. Una escuincla me llamó de forma intrigosa. Después de estacionar mi coche titubié en acercarme. Estaba nerviosa porque tenía miedo que la escuincla tuviera amigos fornidos que me fueran a desnucar".

Esta parte de la clase está grabada y pueden ver y escuchar el proceso de la misma, con todos los errores y comentarios en torno a ella, haciendo click aquí.

Ahora es su turno. Escriban una historia usando las mismas ocho palabras y súbanla haciendo click en el link que dice "comments" abajo de este post.

Si quieren leer la obra completa "Sol3dades", hagan click aquí.

¡Diviértanse!

Monday, March 7, 2011

"Sol3dades" de Ramon Talavera Franco

Esta semana comparto con ustedes una obra que escribí hace ya varios ayeres y que fue publicada en la revista "A quién corresponda".

Para leer la obra completa "Sol3dades", haga click aquí.
Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura, haga click aquí.


SON LAS NUEVE DE LA MAÑANA DE UN SABADO. PATIO DE UNA AZOTEA. AL FONDO, SE VEN TRES CUARTOS CON LA FACHADA PINTADA DEL MISMO COLOR (AMARILLO O VERDE DE PREFERENCIA), DECORADOS CON PLANTAS Y MOTIVOS RELIGIOSOS. ESTO ENGAÑA AL ESPECTADOR YA QUE PARECE UN SOLO CUARTO GRANDE. PERTENECEN A ANGUSTIAS, ABRIL Y ESPERANZA RESPECTIVAMENTE. A LA DERECHA DEL ESPECTADOR ESTA EL CUARTO DE SOLEDAD. LA FACHADA ES SUCIA Y LA PINTURA – QUE ALGUNA VEZ FUE BLANCA – ESTA DESCARAPELADA. NI UNA PLANTA NI NADA LA ADORNAN. A LA IZQUIERDA, ESTA EL CUARTO DE DOÑA PRUDENCIA. LO QUE RESALTA DE ESTE SON LAS CORTINAS FLOREADAS. UN POCO RECARGADO HACIA LA DERECHA Y CASI EN PROSCENIO SE ENCUENTRAN CINCO LAVADEROS MUY PEGADOS UNOS A OTROS. LARGOS Y GRUESOS TENDEDEROS ATRAVIESAN EL ESCENARIO.

AL INICIAR LA OBRA, DOÑA PRUDENCIA ESTA COLGANDO ROPA RECIEN LAVADA. PROVENIENTE DEL CUARTO DE SOLEDAD, SE ESCUCHA UN LARGO GEMIDO. DOÑA PRUDENCIA MIRA HACIA EL CUARTO DE SOLEDAD. MUEVE LA CABEZA DE UN LADO A OTRO COMO DICIENDO “POBRE MUJER”. ANGUSTIAS SALE DE SU CUARTO. LLEVA UNA CANASTA DE ROPA SUCIA. SE ACOMODA FRENTE A LOS LAVADEROS.

ANGUSTIAS: (SONRIENTE) ¡Buenos días, doña Prudencia!

DOÑA PRUDENCIA: (SERIA. SIN VERLA) ¡Buenos días!

CASI AL MISMO TIEMPO SALEN DE SUS CUARTOS ABRIL Y ESPERANZA QUIENES, AL IGUAL QUE ANGUSTIAS, LLEVAN CESTAS DE ROPA PARA LAVAR. ESPERANZA, AL VER A DOÑA PRUDENCIA, HACE UNA MUECA DE DISGUSTO Y DA UN PASO ATRÁS COMO QUERIENDO REGRESAR A SU CUARTO. FINALMENTE DECIDE ACERCARSE A LOS LAVADEROS.

ABRIL: ¡Buenos días, Esperanza!

ESPERANZA: (SECA) ¡Hola!

ANGUSTIAS: ¡Buenos días, Abril!

ABRIL: ¡Buenos días, Angustias!

SE ESCUCHA OTRO LAMENTO DESDE EL CUARTO DE SOLEDAD

ABRIL: (EN BROMA) ¿No ha terminado de parir Soledad?

ESPERANZA: (MOLESTA) ¡Ya nos tiene hasta la madre con esos pujidos!

ANGUSTIAS: Creo que tenemos que hablarle a un sacerdote para que la ayude.

ABRIL: (EXTRAÑADA) ¿Un sacerdote? ¿Pa’qué?

ANGUSTIAS: Para que le saque el demonio.

ESPERANZA: ¿Qué tarugada estás diciendo?

ANGUSTIAS: No es ninguna tarugada. A una muchacha de mi pueblo se le metió el demonio luego lueguito que dio a luz y gritaba igualito que Soledad, hasta que un día llegó un sacerdote y quien sabe qué le hizo, y le sacó el demonio.

ESPERANZA: (RIE BURLONA) ¡Qué pendejada!

ANGUSTIAS: Deveras... si no es el demonio que se le metió, ¿por qué grita tanto desde que tuvo a su bebita?

ABRIL: A lo mejor le salió mongolita y grita y chilla de puro coraje.

RIEN MORBOSAMENTE

DOÑA PRUDENCIA: ¡Ya cállense, argüenderas!... ¡Pónganse a lavar en lugar de estar criticando!

ANGUSTIAS: Es que no es normal, doña Prudencia.

ABRIL: Además, ¿por qué no deja que ninguna de nosotras vea a la niña?

DOÑA PRUDENCIA: Si Soledad no se las quiere enseñar, sus razones tendrá.

ABRIL: (INTRIGOSA) Claro, como usted cuida a la chamaca mientras Soledad trabaja, por eso habla. Usted es la única que la conoce y ha de saber por qué no nos la deja ver.

ESPERANZA: Pues yo lo único que digo es que no debería encerrarse tanto tiempo y esconderse de todas. Debería ser más sociable. ¿Qué le hemos hecho?...(INTRIGOSA)... si lo fuera, se enteraría de cosas que le convendría saber.

ABRIL Y ANGUSTIAS: (INTERESADAS) ¿Qué cosas?

ESPERANZA: (MISTERIOSA) Cosas...

ABRIL: (INTERESADA) ¿Nos tienes algún chisme?

ESPERANZA: (BURLONA) ¿Chismes, yo? Ay, no, como creen...

ABRIL Y ANGUSTIAS SE ACERCAN A ESPERANZA MIRÁNDOLA INTERROGATIVAMENTE QUIEN LAS IGNORA DÁNDOSE IMPORTANCIA. TOMA UNA BLUSA. LA LAVA.

ESPERANZA: (DESPUÉS DE UN SILENCIO PESADO) Ayer ví a Juan.

ABRIL Y ANGUSTIAS: (SORPRENDIDAS) ¡No!

ESPERANZA: ¡Sí!

ANGUSTIAS: ¿Dónde?

ESPERANZA: (MISTERIOSA) En el mercado. Chocó conmigo a la entrada.

ABRIL: (INTERESADA) ¿Y qué pasó?

ESPERANZA: Cuando me vio se puso re’nervioso el hijo de la chingada... (RIE)... nomás acordarme de su jeta me da risa...“Hola Juan, ¿Cómo está?” –- le dije – “¿Cuándo regresó que no lo hemos visto con Soledad?”... (RIE)... le sudaron hasta los guevos al cabrón.

ABRIL: ¿Pero qué te dijo?

ESPERANZA: Me dijo que apenas ayer había regresado “del otro lado”, y que como estaba arreglando unos asuntos -no me dijo cuales por supuesto - no había podido venir a ver a Soledad... ¡Sí, cómo no!... pero cuando se despidió, me dijo que hoy viene para acá.

ANGUSTIAS: (PERSIGNÁNDOSE) ¡Ave María Purísima!

DOÑA PRUDENCIA: No le habrá dicho nada de la niña, ¿Verdad?

ESPERANZA: Ay, no. ¿A poco me cree tan mala?

Para leer la obra completa "Sol3dades", haga clic aquí.
Para leer el ejercicio relacionado con esta lectura, haga click aquí.

Saturday, March 5, 2011

Ejercicio de lectura y escritura de seis poemas de estudiantes del curso ¡Y qué me cuentas!

Para leer los poemas que escribieron los alumnos, haga click aquí.
Seis de los alumnos del curso presencial ¡Y qué me cuentas! escribieron poemas usando ocho palabras extraídas del poema "Preciosa y el aire" de Federico García Lorca. Como es costumbre dentro de la clase, después de una lectura, los alumnos tienen que escoger ocho palabras para construir una historia. Lo interesante de este ejercicio es que esta vez eligieron ocho palabras extraídas de sus mismos poemas.
Aquí están las ocho palabras:

Las ocho palabras son:
1. Expandir.
2. Acantilado.
3. Empinado.
4. Desafío.
5. La música.
6. El jinete.
7. Tinieblas
8. Caminamos.

La historia, resultado del trabajo colectivo del grupo es la siguiente:
“En las tinieblas de un día de primavera, caminaba hacía una cantina de mala fama. Se oía una música desafinada. Desde la loma empinada, el jinete cantaba la canción “El abandonado” que es sobre el santo Malverde. Me asusté tanto que me tiré del acantilado extendiendo mis alas.”

Los invito a escuchar y a ver el proceso de escritura de este ejercicio tal como fue realizado en clase.
La primera parte del ejercicio la pueden ver y escuchar haciendo click aquí.
La segunda parte del ejercicio la pueden ver y escuchar haciendo click aquí.

Ahora es el turno de ustedes para escribir su historia con estas mismas ocho palabras y mandármela en la liga que dice "comment" debajo de este "post".
¡Diviértanse!

Poemas de los alumnos del curso Y qué me cuentas!

¿Qué puede ser más satisfactorio para un maestro que ver su trabajo reflejado en el conocimiento de sus alumnos? Pues permítanme compartir con ustedes 6 poemas que escribieron 6 alumnos que asisten a mi curso presencial. Es la primera vez que los alumnos deciden escribir poemas. Generalmente son historias cortas, cuentos o relatos. sin embargo, después de leer a Federico García Lorca, algunos de los alumnos decidieron realizar su propio poema a partir de ocho palabras tomadas del poema. Si tomamos en cuenta que todos los alumnos son estudiantes de español como lengua extranjera, el resultado en sus poemas no pudo ser mejor. Esto me llamó la atención y es por eso que decidí compartir los poemas de los alumnos con ustedes.
Como siempre, después de una lectura, los estudiantes tienen que escoger ocho palabras para crear una historia propia. Esta vez las ocho palabras las escogieron a partir de sus propios trabajos. Interesante, no.
Aquí tienen los poemas para que los disfruten.
Para ver los ejercicios de ocho palabras a partir de estos poemas, hagan click aquí.

Sellada por sus celos
Autor: Ron


La gitana miró en su luna
y al espejo le preguntó,
«¿Quién es la más bella de ellas,
si no yo?»

Sonsonete emitió el vidrio
cuando al fin él le contestó,
«"Marina", mi tacaña dueña,
creo yo».

Gritó un grito amargo, «Por Dios,
la mataré con mi pandero,
o con pergamino quemaré
su cuero».

Cuando parpadeaban estrellas
por un mal sendero empezó,
pero se la tragó la tierra,
y murió.

Nunca más se oyó su buen canto
ni las coplas que desafinó
porque, por dar celos a otra,
terminó.


Sin título
Autor: Leonard.


Bajo de un cielo frío
Se esconde un gitano huyendo,
Lejos de un sendero,
Lejos de la música nativa del pandero,

No hay sonidos excepto
Un sonsonete tranquilo,
Un tono un poco monótono,
Como el de una oficina los domingos.

. . .

En otra oficina, del gobierno,
Existe un gran pergamino:
“¡Vete! ¡Vete, gitano,

Malo y sucio.
Hombre de lodo.
Mujer del diablo!”
. . .

Bajo de una luna fría,
Una estrella brilla.
Y, casi, le da al gitano esperanza.


Sin luna
Autor: Keatha


Hay fieras estrellas quebradas
Iluminando de un quemar rojo
el sendero empinado
que el gitano tiene que seguir.


Sus gritos acompañados
del sonsonete de mil panderos
están escritos en pergamino
y recordados para siempre.


El gitano sigue su esperanza
al caminar una noche sin luna
oyendo el susurro de sus guías,
– el valor es inmortal.


Sin título
Autor: Yoko

Todos, caminamos tocando los panderos por senderos.
Tenemos el mapa hecho de pergamino.
Un montón de estrellas nos ayudan a llegar allá.
El sitio donde la luna llena vive.
Todos, cantamos y gritamos la canción de la luna.
Todos, hacemos un sonsonete alto.
Para que la luna se de cuenta.
Todos, ayudamos a los niños y a los adultos a expandir su imaginación.
Todos, somos los gitanos haciendo algo muy especial.


Sin título
Autor: Debbie

En la orilla del mar negro brillante
Las olas mueren con un sonsonete
Suave sobre la arena.

La gitana está allí.

Desde el cielo de azul más oscuro
La luna llena hace un sendero
De luz sobre el agua.

La gitana mira allí.

En un acantilado apenas visible
El pandero incansable de Titán
toca contra de las rocas.

La gitana escucha allí.

Sobre los tímidos reflejos de las estrellas
Flota una botella con un pergamino
nunca leído.

La gitana da una vuelta.


Sin título
Autor: Juanita.

Mi mamá me decía siempre que soy una gitana.
Me encanta caminar por cualquier sendero,
mirando las estrellas.
Nunca me preocupo de qué tengo que hacer mañana.
Sólo el sendero, la naturaleza, la música,
y otras cosas bellas.

El viento soplando por los árboles me llama
con su sonsonete.
Es como música rítmica en la paz de las
tinieblas.
Una vez me sorprendió, montando su caballo,
un jinete.
Me dijo, "Venimos para estudiar murciélagos;
somos una clase."

El último del desfile, siguiendo el ritmo
de los pasos, tocó su pandero.
Decidieron desmontar y pasar la noche
buscando murciélagos.
El jinete gritó a sus compañeros, "Miren como
la luna parece pergamino."
Los otros se acostaron, y en la noche soñaban
que no había murciélagos, sino existían
magos.

Yo regresé a mi casa y me di cuenta que mi mamá tenía mucha razón.

¡Felicidades a todos los alumnos por su entrega a la literatura y al aprendizaje del español!

Wednesday, February 23, 2011

Ejercicio de Lectura y Escritura del poema "Preciosa y el aire" de Federico García Lorca.

Para leer el poema relacionado con este ejercicio haga click aquí.
Los invito a escuchar y a ver la sección del ejercicio de ocho palabras que el grupo ¡Y qué me cuentas! realizó en clase después de leer el poema "Preciosa y el aire"de Federico García Lorca. Durante el proceso del ejercicio, el grupo comenzó a escribir una historia que posteriormente cambió totalmente. Por ello, este ejercicio consta de dos partes.
Las ocho palabras que escogieron para escribir su historia fueron:
1. Sendero
2. Gitano
3. Luna
4. Estrellas
5. Pandero
6. Gritos
7. Sonsonete
8. Pergamino

La primera historia que escribieron y cuyo proceso pueden ver y escuchar haciendo click aquí es la siguiente:

"Había un gitano que caminaba en un sendero en una noche llena de estrellas. De repente, escuchó el sonsonete del pandero. Cuando un grito lo asustó. Por la luz de la luna vio un pergamino gigante que se envolvió".

La segunda parte y final que pueden ver y escuchar haciendo click aquí es la siguiente:

"Subía la luna color de pergamino. Caminaba la gitana debajo de las estrellas luminosas. Rompió un grito la noche. Apareció él en el sendero; sus pasos como sonsonetes de un pandero."

Ahora es el turno de ustedes. Usen las mismas ocho palabras y creen su propia historia. Súbanla al blog usando el link "comments" que pueden encontrar al final de este escrito. En cuanto yo reciba sus ejercicios les mandaré mis comentarios.
Saludos.

Tuesday, February 22, 2011

Preciosa y el aire, de Federico García Lorca

Para leer el ejercicio relacionado con este poema haga click aquí.
Poema en audio: Preciosa y el aire de Federico García Lorca por Miguel Herrero
 A Dámaso Alonso                                                                                  
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene,
por un anfibio sendero
de cristales y laureles. 

El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.

En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.

Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde. 

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme. 

San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente. 

Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre. 

Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente. 

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve. 

¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes. 

                              * 
Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses. 

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes. 

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe. 

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.